19/2/10

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Alicia Poderti

 
Tiempos y Coordenadas:
La Ciencia En La Encrucijada Literaria
  
Alicia Poderti* 
Universidad Nacional de La Plata - CONICET


1. Tiempo e imaginación científica

El género narrativo de ciencia-ficción ha estado asociado desde sus orígenes a la idea de "fantasía científica". Sin embargo, esta escritura de anticipación constituyó, en la mayoría de los casos, una parodia nada alejada de la realidad acerca de las influencias de la ciencia y la tecnología en el mundo. Más que una preocupación literaria, lo que anima el género es la idea de confrontar los saberes científicos reflexionando acerca de los poderes de las máquinas posmodernas, los secretos de la memoria cibernética y los claroscuros del desarrollo nuclear.  En la novela de ciencia-ficción el tema central es el tiempo. Como contrapartida de la novela histórica que mira hacia el pasado, la novela de ciencia ficción sitúa la historia en un futuro más o menos próximo. Así crecen las versiones narrativas que bucean en el porvenir de la humanidad, el progreso vertiginoso y el destino del hombre inmerso en un complejo rompecabezas tecnologizado.


2. La ciencia del futuro

El precursor de este género narrativo fue el novelista francés Julio Verne (1828-1905) quien se convertiría en el vaticinador de los avances técnicos que revolucionarían el siglo XX. Escribió ochenta novelas, estrenó quince obras de teatro y publicó textos de divulgación científica. En 1865 aparece De la tierra a la luna con el sugestivo subtítulo de "Trayecto directo en noventa y siete horas y veinte minutos". En ese momento, algunos astrónomos, físicos y matemáticos comienzan a escrutar los "juegos científicos" de Verne y, luego de rehacer los cálculos del escritor, comprueban asombrados la exactitud de las curvas, las parábolas y las hipérbolas que describen el itinerario del cohete-vagón del relato.

Otro de los grandes cultivadores del género de ciencia-ficción es el inglés Herbert George Wells (1866-1946), quien en 1895 publica La máquina del tiempo. Allí, el protagonista viaja a un futuro lejano y encuentra una organización social muy diferente a la conocida, que puede ser interpretada como una alegoría de la explotación social. Wells era profesor universitario en ciencias. Su trayecto literario también se combinó con complejos estudios sobre la realidad sociológica del momento y la publicación de una historia de la humanidad en tres partes.

Sin duda, un hito dentro de este itinerario científico-literario es el que marca la producción del escritor ruso-norteamericano Isaac Asimov (1920-1992). Conocido por sus textos de ciencia-ficción y sus artículos de divulgación científica, ofrece en su novela El fin de la eternidad una original versión del tema de los viajes a través del tiempo. La prolífica producción de Asimov se genera en la encrucijada de distintas disciplinas científicas, atravesando un amplio espectro investigativo que se desplaza desde los estudios bio-moleculares o la geografía hacia la historia, la literatura y el desarrollo de las comunicaciones sociales.

Entre las novelas que reflexionan acerca del futuro de la humanidad se destacan las del escritor británico Aldous Huxley (1894-1963). En Un mundo feliz propone una visión escéptica: el hombre vive en un paraíso ilusorio, fruto de la alta tecnificación que ordena rigurosamente sus actos, donde la composición social se regula por medio de la manipulación genética. Se ridiculizan, con corrosiva ironía, los resultados a los que puede arribar una sociedad fría y deshumanizada. 

En la novela Nineteen Eigty-Four (1984), escrita en el año 1949 por George Orwell (1903-1950) se describe una futura sociedad totalitaria, en la que se destaca un sistema político de dominación y de control del pensamiento. Este cuadro anticipatorio muestra a la humanidad desesperada y prisionera en un sistema ideológico cerrado. Otra novela que también tematiza acerca de un futuro difícil es Farenheit 451, publicada en 1953 por el norteamericano Ray Bradbury (1920). El conflicto de este relato se centra en la posibilidad de mantener el patrimonio cultural,  especialmente los libros, frente a la invasión de la tecnocracia unida a un sistema represor de la libertad de pensamiento.

3. Innovación y creatividad

Los grandes autores de ciencia-ficción se retratan, a partir de su escritura, como investigadores trasdisciplinarios que trabajan en la  intersección del presente y el futuro. Así, los escritores del género se yerguen en profetas del mundo que vendrá y estudiosos de los mitos fascinantes que encierran los descubrimientos del hombre. Aún cuando advierten acerca de los trastornos que puede producir la ciencia pura, no dan la espalda a la práctica científica, sino que estimulan a los lectores a buscar un método creativo para enfrentar los desafíos de la ciencia en la era de la globalización técnica. Y en este punto conviene hacer nuestra la afirmación de Isaac Asimov: "el curso y progreso de la civilización están en manos de los creativos"...






ALICIA PODERTI tiene un doctorado y posgrados en Historia Iberoamericana. Especializada en temas transdisciplinarios. Investigadora del CONICET. Profesora Invitada por Universidades Nacionales y Extranjeras. Integrante de proyectos de la Academia Nacional de la Historia, Buenos Aires, Argentina y de la Fac. de Periodismo y Comunicación Social, UNLP. Para ampliar sus datos biobibliográficos véase nuestro post del día lunes 6 de julio de 2009.

Mónica Delia Pereiras

Revista de Letras, Ideas, Artes y Ciencias.

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